Sentarte y escuchar caer el agua de la Fontana di Trevi, en silencio…
Maravillarte con la iluminación del Coliseo
Imaginarte a Mussolini dar un discurso en la Piazza Venezzia
Degustar una capricciosa pizza italiana con mozzarela mientras alguien toca la bandurria
Ver con tus propios ojos el Ara Pacis
Que te atraquen 4 euros por un capuchino en el Café di Petro
Decir due en vez de dos
Bromear con que Ratzinger Z te concede una visita en El Vaticano
Bordear el castillo Sant Angelo a la orilla del río Tíber
Posar junto a mil fuentes
Visitar el árbol y el Belén de Navidad en la plaza San Pedro un 14 de enero
Perderte por Roma mientras buscas el Trastévere
Encontrar una pirámide sin saber por qué
Pedir un deseo por cada uno de nosotros
Maravillarte con la iluminación del Coliseo
Imaginarte a Mussolini dar un discurso en la Piazza Venezzia
Degustar una capricciosa pizza italiana con mozzarela mientras alguien toca la bandurria
Ver con tus propios ojos el Ara Pacis
Que te atraquen 4 euros por un capuchino en el Café di Petro
Decir due en vez de dos
Bromear con que Ratzinger Z te concede una visita en El Vaticano
Bordear el castillo Sant Angelo a la orilla del río Tíber
Posar junto a mil fuentes
Visitar el árbol y el Belén de Navidad en la plaza San Pedro un 14 de enero
Perderte por Roma mientras buscas el Trastévere
Encontrar una pirámide sin saber por qué
Pedir un deseo por cada uno de nosotros
Cenar il Vino della Casa…
Hablar con italianos en inglés
Adentrarte en la sorprendente boutique Dolce and Gabbana
Hablar con italianos en inglés
Adentrarte en la sorprendente boutique Dolce and Gabbana
Desencantarte con las escaleras de la Piazza Spagna
Decir prego cuando quieres decir gracias
Maravillarte con las ruinas en el corazón de la ciudad
Desear volver pronto y muchas horas más…
Descubrir que no podías haber ido con mejor compañía
Decir prego cuando quieres decir gracias
Maravillarte con las ruinas en el corazón de la ciudad
Desear volver pronto y muchas horas más…
Descubrir que no podías haber ido con mejor compañía



Tracy dijo:
Enero 31, 2008 a 11:07 pm
Y sentir que miles de años de historia palpitan en el centro del Panteón.
Y sonreír cuando, pidiendo un vaso, te quieren dar un bacio…
¡¡Y tantas cosas mas!! 20 horas dan para mucho en esa ciudad…
laMaga dijo:
Febrero 8, 2008 a 5:50 am
Me apuntaría a esos viajes express con los ojos cerrados, a cualquier lugar del mundo. Roma tiene un aire especial, un color diferente. Perderte por sus calles es casi como perderte en la ciudad de los poetas de la generación maldita.