¿Qué más se puede pedir? La luna y el Boss al alcance de mis manos, ¿no es eso cierto? Efectivamente, los primeros acordes de No Surrender sonaron…y la electrizante guitarra springsteeniana no se apagó hasta las 3 horas. Horas completas de euforia y cargadas de emoción. Más de 70.000 fieles gritaron al unísono…hasta que se apagó la luz.
Good night, mister



